La bella durmiente de Burdeos

Publicado el 14 diciembre 2014
Archivado en viajeros | Comentarios desactivados en La bella durmiente de Burdeos

La ciudad llamada “La Bella Durmiente” de Francia, Burdeos, ha despertado definitivamente y nada ni nadie parece ser capaz de volver a sumirla en un profundo sueño desde que su alcalde, Alain Juppe, le dio un profundo lavado de cara a inicios del nuevo siglo, poniendo a la ciudad en el punto de mira de millones de turistas anualmente y logrando que la Unesco incluyera el Puerto de la Luna en su lista de Patrimonio de la Humanidad (constituyendo actualmente el área urbana más grande incluida en dicha lista) restaurando sus magníficos edificios neoclásicos y peatonalizando gran parte del casco histórico. Quizás la imagen que más caracteriza Burdeos es la larga hilera de elegantes fachadas de estilo neoclásico a orillas del río Garonne, el cual cuenta con la peculiaridad de fluir en ambos sentidos, dependiendo de la marea.

calle Santa Catherine


Al atardecer, cuando se pone en marcha la iluminación artificial, el espectáculo es realmente soberbio. Para obtener una visión panorámica del conjunto histórico de la ciudad nada como subir los 232 peldaños de la torre de la Catedral de Saint André, de origen románico pero de estilo totalmente gótico. También podemos obtener unas vistas fabulosas, esta vez del río Garonne, desde el magnífico Palacio de la Bolsa. Además de su soberbia arquitectura, Burdeos tiene mucho que ofrecer a los amantes de la cultura. Ópera, ballet, conciertos de música de cámara y de orquestas… son representados en el Gran Teatro, construido en el siglo XVIII y situado en la Plaza de la Comedia, el cual también podemos recorrer en una enriquecedora visita guiada organizada por la oficina de turismo.
Los museos también son numerosos y variados, entre los que destacan el fantástico Museo de Arte Contemporáneo (CAPC), el Museo de Bellas Artes (con obras desde el Renacimiento hasta mediados del siglo XX) y el Museo de Aquitania. Si nuestros intereses son más mundanos o simplemente queremos convertirnos en unas víctimas más del consumismo por un rato, Burdeos también tiene algo que ofrecernos, pues uno de los ejes principales que atraviesa el casco antiguo es la calle comercial más larga de toda Europa, la Rue Ste-Catherine, donde podremos encontrar sofisticadas boutiques, históricos centros comerciales (como la Galería Bordelaise, construida en el siglo XIX) y todo tipo de comercios y productos. También llamada la capital mundial del vino, por la excelente calidad del vino que se produce en las bodegas de sus alrededores, Burdeos es sede habitual de eventos relacionados con esta bebida, siendo el más importante la Fiesta del Vino, celebrada a principios del verano en los años pares en la explanada de Quinconces, la más grande de Europa.
Además de disfrutar de los magníficos paisajes de los viñedos en las afueras de la ciudad y en gran parte de la región también podemos visitar sus bodegas en las frecuentes jornadas de degustación que en ellas se realizan durante todo el año. Arquitectura, gastronomía, vino, compras, artes escénicas, ocio nocturno… Burdeos tiene todo lo que se le puede pedir a una ciudad y quizás un poco más.

Comentarios

Los comentarios estn cerrados.