Descubre Sarajevo 2010

Publicado el 20 septiembre 2010
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Hacer una crónica sobre la ciudad de Sarajevo no es una tarea fácil. Situada en un rincón al este de Europa, se hizo famosa en el mundo debido al horror de la guerra, la última en el viejo continente. Las imágenes de la ciudad en llamas, bajo una lluvia de bombardeos, son difíciles de olvidar. Después de tres años de lucha y muerte, en estado de sitio, la capital de Bosnia renace de sus cenizas.

Sarajevo es un lugar tranquilo, dónde el río Miljacka mece a la ciudad, y por extensión, a sus habitantes. Nadie diría que hace menos de 20 años el enclave sufrió el desastre de la guerra, pues ha prosperado notablemente. Y es que el turismo ha ayudado mucho. Su geografía podría describirse como paradisiaca. Situada en un valle, rodeada por cinco montañas de gran envergadura, el sitio goza de una amplia gama de verdes, similar a los paisajes que se pueden encontrar en el norte de España.

La capital de Bosnia es, además, la ciudad más poblada del país con más de trescientos mil habitantes. Sin embargo, en ningún caso resulta agobiante, y mucho menos insegura. El respeto al turista es básico entre la población, aunque como en todas partes conviene no perder la atención. Tiene un transporte rápido, con muchas líneas de tranvías y autobuses. Además el centro se puede visitar paseando puesto que no es muy grande. Entre los edificios más conocidos destacan la Biblioteca Nacional, destruida durante la guerra, la mezquita Muslihudin, de las más antiguas de la ciudad o el museo nacional de Bosnia y Herzegovina. Quizás uno de los enclaves más importantes para el conjunto de la ciudad sea el túnel por el cual se suministraban alimentos y productos de primera necesidad a los civiles durante el sitio, mientras que también se usaba como vía de escape de la ciudad al otro lado. Hoy es una de las principales atracciones turísticas del lugar.

Un dato importante para entender la vida en Sarajevo es ser consciente la diversidad de religiones que coexisten en ella. Aproximadamente, un 40% de la población son bosnios musulmanes. El hecho de que también haya elevados porcentajes de católicos y ortodoxos serbios, así como de judíos, ha propiciado que a esta ciudad se la conozca como la “Jerusalén del este”. Con más razón la ciudad es un ejemplo de coexistencia pacífica, pues no suele haber altercados entre distintos sectores de la sociedad. Resulta impresionante, en Sarajevo, escuchar el sonido de los cientos de minaretes que dibujan el perfil de la ciudad, y que al mismo tiempo, llaman al rezo entre la comunidad musulmana. El valle actúa como vehículo amplificador y el canto envuelve toda la ciudad durante unos minutos, dotándola de un aire bello y melancólico, especialmente en la última llamada, durante el ocaso del sol.

Conviene recordar, sin embargo, las secuelas que dejó el desastre ocurrido entre 1992 y 1995. Todavía hoy se pueden encontrar muchos edificios agujerados por las balas, muchas esquinas repasadas por la metralla, que si pudieran hablar gritarían por lo que allí se vivió. Es impactante para el visitante occidental ver pintada una huella en el suelo , roja como la sangre, para recordar que allí cayó una bomba que acabó con las vidas de cuantos estaban cerca. La llama eterna de fuego que ilumina una de las avenidas principales de Sarajevo luce para no olvidar las consecuencias de una guerra que a muchos habitantes les sorprendió desamparados. Y desgraciadamente hoy, a pesar de los esfuerzos de las autoridades y también de la comunidad internacional, Sarajevo continua sitiada, esta vez por un enemigo invisible: Las minas anti-personas, una lacra que se extiende por todo el perímetro de la ciudad, y que se hayan enterradas en las colinas. Sólo los pasos de hormigón pueden considerarse seguros para los que desconocen el lugar.

Pero Sarajevo no es sólo un lugar con un pasado triste. La ciudad avanza dando pasos firmes hacia el futuro. Se apuesta por la oferta cultural para cicatrizar las heridas y mirar hacia delante. El festival de cine de Sarajevo (http://www.sff.ba) fue fundado al acabar el sitio de la capital bosnia, y actualmente ha ido creciendo hasta convertirse en un espacio de creación y debate, especialmente dedicado los países del sureste de Europa. Además, en colaboración con otros festivales de prestigio como la Berlinale alemana, se ha puesto en marcha un campus para jóvenes talentos, donde reciben formación y oportunidades de cara a una posible salida profesional. La cultura y el folklore se combinan a la perfección con la oferta gastronómica de la ciudad. La pita, una masa de hojaldre al horno rellena de vegetales, carne o queso, es la más conocida. Para los amantes de la carne se encuentra el Ćevapi, mezcla de varias carnes servidas en pan abierto y cebolla. Son platos grandes y baratos, como el país en general, en comparación con los precios españoles.

Saraevo, como se pronuncia en serbocroata, es una ciudad que crece y que quiere cambiar, sin olvidar de dónde vienen, con la convicción de que siguen luchando, esta vez por un futuro prometedor, como la sonrisa de un niño.

Comentarios

Una respuesta para “Descubre Sarajevo 2010”

  1. Babs (2 comments) on septiembre 27th, 2010 13:58

    Me encanta Sarajevo. Recomiendo este destino al cien por cien!