La mina de sal de Wieliczka

Publicado el 31 diciembre 2014
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De autentico viaje al centro de la tierra podemos calificar esta visita a la mina de sal de Wieliczka. Nada que ver con alguna mina de sal que conocía de España (Cardona). Las dimensiones de esta mina son descomunales y su espectacularidad, además, no es solo cuestión de tamaño. Posee obras de arte creadas con bloques de sal que te llaman poderosamente la atención. En Cracovia , junto al castillo Wawel, salen unos microbuses que te traen hasta la mina en apenas 20 minutos. Los datos son extremecedores: 900 años de explotación ininterrumpida desde la Edad Media hasta nuestros días, más de 300 km de galerías, 300 cámaras diferentes un volumen de espacio vacío subterráneo de 7,5 millones de metros cúbicos.

minas de sal en Polonia

En un par de horas de visita guiada por el interior de la mina apenas podemos visitar el 2,5% de su totalidad. Asombroso. La primera parada la hacemos a 64 metros de profundidad después de descender y descender por unas interminables escaleras de madera.

Enseguida se nota que los mineros no sólo trabajaban en la mina, además vivían prácticamente en su interior. Se extendió la costumbre de tallar una capilla en cada una de las cámaras recién explotadas. La de San Antonio es considerada como la primera de todas ellas. Es de estilo barroco y está fechada en 1700 aproximadamente. Ves sus estatuas degradadas por la fácil erosión de la sal y te da bastante impresión. Es muy interesante el contenido de las cámaras dedicadas a las actividades y técnicas mineras. Merece una especial mención la cámara y capilla de Santa Kinga ya que sus dimensiones son espectaculares y además está llena de detalles curiosos como las lámparas labradas en sal, una sal verde, que la iluminan y nos estremecen.

El suelo simula baldosas y un enorme retablo barroco ocupa el frontal. En los laterales, diversos altares, nichos e imágenes religiosas en bajorrelieve cubren las paredes. Hasta de un balneario puede disfrutarse. En él se trata a los clientes con diferentes técnicas que aprovechan las propiedades curativas de la sal.

Aquí guardo en casa mis 3 kilitos de sal polaca que es lo que te permiten llevarte siempre que para ello no hayas utilizado herramienta alguna. Una visita pero que muy salada.

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