Merodeando por la Gran Vía madrileña.

Publicado el 25 marzo 2012
Archivado en Pérez Rei | Comentarios desactivados en Merodeando por la Gran Vía madrileña.

Decía mi admiradísimo antropólogo de cabecera, el catalán Manuel Delgado, hace ya muchos años en un programa radiofónico conducido por Julia Otero, que “todo enamorado es un merodeador”. Así es, inevitablemente. Uno, concretamente, ama las grandes ciudades, la libertad de esa multitud (¿amorfa, tal vez?), dispar, diversa y divergente …. irreductible.

Hace ya tiempo que tenía puesto el ojo a Madrid. Para pasar un fin de semana largo, como así hice, aprovechando la festividad de San José.

Sólo recordar esas mañanas de soleado comienzo de primavera en la Gran Vía. Y sus aledaños. Lo decía Sabina en su fenomenal “Caballo de Cartón“, rememorando (merodeador también él) los paseos en metro para encontrarse con alguien: Tirso de Molina -Sol-Gran-Vía-Tribunal.

Arrancando del Templo de Debod, contemplar el Palacio Real y la Almudena, adentrase en la Calle Mayor, ese Madrid-Madrid de Villa y Corte, detenerse a comer en La Cruz Blanca, adentrarse en el Mercado de San Miguel, entregarse a la vida de la Plaza Mayor, recrearse en Sol -Plaza centro de tantas cosas- y abordar con alegría la Calle de Alcalá.

O, atravesando la Gran Vía, empaparse de la vitalidad de Fuencarral, dejándose finalmente caer en Chueca -no sin antes cenar en calle Infantas, en la Pizzeria Vesuvio, con excelentes platos italianos y un ambiente y atención espléndidos.

Madrid de Galdós, de Tierno, de Sabina, de Umbral. Madrid que se hace querer. Que apetece saborear. Misión cumplida. No es un adiós, es un hasta luego.

Comentarios

Los comentarios estn cerrados.