Un paseo de otoño por Varsovia

Publicado el 31 octubre 2010
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Varsovia se convertido en uno de los destinos de moda de Europa central. Tradición y modernismo conviven en la capital del Vístula -río que atraviesa la capital- y hacen de ella todo un símbolo de superación del pasado.

La ciudad quedó prácticamente devastada durante la Segunda Guerra Mundial, pero logró mantener a salvo una de sus joyas, nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO : su Starówka o centro histórico. Allí se encuentra la Rynek Starego Miasta -o plaza del mercado-, sin duda el lugar más emblemático. Coloridas fachadas y callejuelas estrechas que cuentan con vistosos escaparates y misteriosos restaurantes típicos. Entre la comida típica del lugar están los pierogi, especie de pasta hervida o frita rellena de carne, queso o verduras. Además, sopas tradicionales y mucha caza. A las afueras del casco antiguo se encuentras las Cortes , un edificio presidido por gigantescas estatuas de soldados en guerra , los Escolapios , y numerosas iglesias que muestran la fe que sigue avivando el país de Juan Pablo II.

El Ogrod Saski es el parque que preside el centro. Cuenta con el Monumento al Soldado, en el que dos militares hacen guardia constantemente manteniendo viva una llama como homenaje.

La “actual” Varsovia- construída tras la guerra- poco tiene que ver con el casco histórico: grandes rascacielos y modernos edificios que le añaden un atractivo contraste. Centrum es el punto neurálgico, cobijado por altos edificios. Entre éstos, el Palacio de Cultura y grandes y vistosos hoteles de lujo a un precio asequible gracias al cambio de moneda, al zloty

Si el otoño de Polonia es famoso, Varsovia merece un paseo para descubrir su encanto.

Comentarios

Una respuesta para “Un paseo de otoño por Varsovia”

  1. fátima (10 comments) on octubre 31st, 2010 21:33

    Yo visité Varsovia hace algún tiempo. Me gustó el viaje pero, si me lo permite, le diré que a mí me pareció impreganada de un halo de tristeza. Quizá la Guerra, demasiado cercana, demasiado cruel. Aún así yo siempre disfruto con las calles, monumentos, etc. Sin embargo, todo cambió cuando llegué a Cracovia: alegre, divertida, antigua, atestada de arte. Allí hay un palacete en el centro histórico, que alberga el famoso cuadro de Leonardo da Vinci, Dama con armiño, que me encantó. Si no la conoce (Cracovia)se la recomiendo y si lo ha hecho, espero que coincida conmigo en esto. Saludos cordiales.